Papel social de la disciplina de HCI y de la tesis en particular
Añado esta entrada como tarea sustitutiva a la jornada de presentación del curso de ABAI II.
La disciplina de la Interacción Humano-Computadora (HCI, por sus siglas en inglés) desempeña un papel social fundamental en la forma en que la tecnología se integra en la vida cotidiana. Se ocupa de comprender las relaciones entre las personas, los sistemas tecnológicos y los contextos sociales, culturales y éticos en los que estos operan. Su objetivo es que la tecnología no solo sea eficiente, sino también inclusiva, comprensible, accesible y socialmente responsable.
Desde una perspectiva social, HCI actúa como un puente entre el desarrollo tecnológico y las necesidades humanas reales. Esto implica considerar la diversidad de usuarios (edad, capacidades físicas y cognitivas, nivel educativo o contexto socioeconómico) y evitar que la tecnología refuerce desigualdades existentes. Por ejemplo, el diseño de sistemas accesibles para personas con discapacidad, o de interfaces comprensibles para poblaciones con baja alfabetización digital, tiene un impacto directo en la inclusión social. Además, HCI incorpora reflexiones éticas sobre privacidad, vigilancia, manipulación de la atención y dependencia tecnológica, ayudando a cuestionar no solo cómo interactuamos con las máquinas, sino qué tipo de sociedad estamos construyendo con ellas.
Centrándonos en mi tesis, la aparición de un dispositivo capaz de generar imágenes 3D reales mediante el control de aerosoles o niebla tendría un impacto social significativo y plantearía nuevos retos para HCI. Podría transformar la forma en que las personas acceden a la información visual y se comunican. Un ejemplo claro podría verse en el ámbito de la educación, donde este dispositivo permitiría diseñar herramientas de aprendizaje inmersivas sin necesidad de pantallas o cascos, facilitando la comprensión de conceptos complejos en medicina, ingeniería o ciencias naturales.
Socialmente, un dispositivo de estas características también podría redefinir la interacción colectiva con la tecnología. A diferencia de las pantallas personales, las proyecciones 3D en niebla serían inherentemente compartidas, fomentando experiencias grupales. Esto podría fortalecer la dimensión social de la tecnología, pero también generar conflictos sobre el uso del espacio común, la contaminación visual o el control de los contenidos proyectados.
Desde la perspectiva de HCI, el diseño de este dispositivo debe considerar cuidadosamente cuestiones como la seguridad física y ambiental de los aerosoles, la legibilidad y comprensión de las imágenes en distintos contextos, y el control por parte de los usuarios. También podrían surgir preguntas éticas sobre quién puede generar estas imágenes, con qué fines y bajo qué regulaciones. Un uso publicitario invasivo o manipulador, por ejemplo, podría tener efectos sociales negativos si no se establecen límites claros.
Comentarios
Publicar un comentario